“LEGADO DE AMOR Y SERVICIO, SON LA VIDA Y OBRA DE NUESTROS PRIMEROS SANTOS VENEZOLANOS”
Con alegría, fe y espiritualidad, las Siervas de Jesús vivieron un momento histórico en la canonización de San José Gregorio Hernández y Santa Madre Carmen Rendiles. Así lo expresaron, este miércoles, un grupo de religiosas que participaron en esta celebración el pasado octubre en Roma, donde destacaron el legado de amor y servicio de los primeros santos venezolanos.
En este sentido, durante su participación en el programa "En Palabras", transmitido por Mijp Radio Multimedia, expresó la hermana Moravia Ottamendi: “Es impresionante ver cómo la fe y la devoción se han unido en este proceso de canonización de la Madre Carmen y de José Gregorio. No solo es un reconocimiento a sus vidas, sino también una celebración de la bondad y la esperanza que ellos representan para todos nosotros como venezolanos”.
Durante su intervención, agradeció a quienes, de manera silenciosa, han trabajado para el desarrollo de esta canonización histórica de la primera Santa venezolana. “Ha sido un camino largo y silencioso de 30 años, el cual refleja su vida de sencillez y dedicación a la Eucaristía y a la oración profunda”.
En este contexto, la religiosa destacó el proceso de canonización de la primera Santa venezolana como “un camino largo y silencioso de 30 años, el cual refleja su vida de sencillez y dedicación a la Eucaristía y a la oración profunda”.
De igual manera, la hermana Diana Lujan, Sierva de Jesús, agregó sobre la emotividad vivida en la ciudad de Roma, donde cientos de connacionales se unieron al júbilo por la elevación a los altares de estos insignes venezolanos.
“La canonización de Santa Madre Carmen se presenta como una bendición para Venezuela. Hoy, la comunidad católica se siente orgullosa de contar con dos santos, la Madre Carmen y José Gregorio Hernández, quienes reflejan la esencia de bondad y amor que caracteriza a nuestro país”, manifestó Lujan.
Finalmente, la religiosa reiteró la importancia de buscar la santidad en los acontecimientos diarios. “Hoy, la historia de vida de la Madre Carmen y José Gregorio nos deja un legado de amor y servicio que continúa inspirando a generaciones, recordándonos la importancia de la fe, la oración y el apoyo mutuo como camino hacia la santidad”.